<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> El Valle de los Caídos. Una de las maravillas del mundo

 

SITUACIÓN

El Valle de los Caídos está situado a 58 kilómetros de Madrid, 45 de Segovia y 55 de Ávila. Se accede a él por la A-VI y la carretera de Guadarrama al Escorial y a tres kilómetros del pueblo de Guadarrama. y a 8 km de El Escorial.

IDEA FUNDACIONAL

Antes de terminar la Guerra Civil española Franco tenía la idea de erigir un Monumento a los Caídos en la Guerra que" honrase a los muertos tanto como ellos nos honraron".y que simbolizara el hermanamiento entre las dos partes contendientes bajo el amparo de la Cruz.

El Monumento a los Caídos tuvo desde el principio en la mente del Fundador un profundo significado.No se trataba de proyectar un gigantesco cementerio para los muertos de España. Se pretendía que su cristiano reposo fuese el homenaje de todo un pueblo a quienes les legaron una España mejor y éste sólo será auténtico si lo mueve la fe en la inmortalidad del alma.

El Monumento debería ser un templo, donde el pueblo intercediese ante Dios y donde la Iglesia desplegase su fructífera liturgia, que no sólo sería sufragio, sino que el culto al Supremo Hacedor daría plenitud al Valle de los Caídos.

Para las generaciones venideras debería ser además recuerdo tangible de una tragedia que no podrá volver a repetirse. Lección perenne de nuestra historia.

Las dos guerras mundiales, que con breve intervalo llevaron su horror a todos los hombres, dejaron tras sí una dantesca estela de muertos. El carácter masivo de las guerras modernas traía consigo el más atroz anonimato: El Soldado Desconocido. Y al Soldado Desconocido se levantaron monumentos en todas las ciudades, homenaje de pueblo castigados y dolientes a quienes cayeron en la lucha, emocionado homenaje, más estéril y triste, porque el Soldado Desconocido no reposa a la sombra de una cruz.

El Monumento que España levantaba a sus caídos debía tener un hondo acento cristiano. Nuestros soldados tenían que reposar en tierra sagrada, en un templo santo, a la sombra de una cruz.

En su concepción el Monumento a los Caídos quería recordar eternamente una nueva gesta entre las infinitas de nuestra Historia y es sin duda uno de los más grandiosos del solar español levantado a los hombres.

"Cuando el tiempo pase - dice el arquitecto Diego Méndez - y las generaciones futuras digan: "Aquí están enterrados unos hombres que lucharon y murieron cuando fue preciso luchar y morir, pero de los que nada sabemos", el Monumento habría pasado a ser una inmensa tumba gloriosa". Tumba, osario, panteón, que sólo se visitase por mera curiosidad arquitectónica o con frío espíritu arqueológico, cuando no con la frívola inconsciencia del turista, sería no entender el significado. Por eso Franco lo concebía , no como uno más de los que a lo largo y ancho de España inmortalizan una acción guerrera, sino que en él debía latir el pulso de la Patria con una profundidad y con un símbolo espiritual superior al recuerdo de un episodio, por muy alta que fuera su grandeza.

Debía ser un Monumento latente, vivo, para que cuando el recuerdo del hecho actual se difumine en la nebulosa del tiempo, no fuera necesario ir al Valle con un libro abierto con un guía para sabe que "esto" se construyó por "aquello".

ELECCIÓN DEL LUGAR

La búsqueda de un emplazamiento para realizar el monumento fue tarea de Franco que recorrió a pie y a caballo enn largas excursiones. Y a primeros de enero de 1.940 Franco propuso al General Moscardó una nueva excursión para la búsqueda de un lugar y se dirigieron desde el Alto de los Leones en dirección al Escorial y sen detuvieron en una hondonada y se dirigieron hacia la derecha y donde se alzaba un hermoso risco, el "Altar Mayor". y creyeron haber encontrado el lugar adecuado. Pero

Personal tarea de Franco fue, en largas excursiones a caballo y a pie, la búsqueda incesante de lo qe habría de ser el Valle de los Caídos. En la Sierra del Guadarrama tenía que hallarse el escenario tantas veces por él intuido. No se trataba de buscar un emplazamiento, sino de descubrirlo e identificarlo.

En los primeros días del año 1.940 Franco propuso al General José Moscardó una nueva excursión, que sería la definitiva. Ambos tomaron el camino de la sierra y, desde el Alto de los Leones, estudiaron una vez más los valles que se precipitan hacia Segovia y Madrid. Descendieron luego hacia Guadarrama para seguir después la carretera del Escorial, y se detuvieron ante una hondonada que se abre en dirección a la sierra: la finca de Cuelgamuros.

Más al divisarlo completo desde lo alto, vieron, que hacia el oeste, se erguía otro risco más elevado y majestuoso que el "Altar Mayor": eL "Risco de la Nava". El nombre era menos sugestivo, pero su forma era la deseada. Éste iba a ser el cerro imponente y rocoso en cuyas entrañas se abriría la gran cripta y en cuaya cima se erigiría la gran Cruz. Por fin había seçido encontrado el lugar buscado, cuya existencia "había presentido". el acierto en la elección del lugar ha sido, sin duda, una contribución decisiva a lo que el Monumento representa y ha llegado a significar".

Don Justo Pérez de Urbel, primer Abad de la futura Abadía del Valle de los Caídos, relata como fue la elección del enclave, que había escuchado al propio Franco: "Estábamos terminando de comer en un lugar cercano al Alto del León, limite de las provincias de Madrid y Segovia, cuando le dije a Moscardó (héroe del Alcázar de Toledo):”¿Quieres que vayamos a buscar el Valle de los Caídos?”
Descendimos hasta Guadarrama y cogimos a la derecha la carretera que va hasta El Escorial. A los 3 ó 4 kilómetros nos detuvimos al observar una amplia hondonada que se adentraba hacia la sierra y que estaba adornado por impresionantes moles graníticas y majestuosos picos rocosos. Nos adentramos hacia la sierra por difíciles caminos de cabras. El camino nos llevo hasta los pies de un Pico cuyo nombre nos impresionó, era el Pico del “Altar Mayor”. Subimos hasta el no sin dificultades. El espectáculo que se abría bajo nuestros pies era hermoso y majestuoso. Mientras esperábamos que subiera el resto de los acompañantes vi un poco mas al norte un pico un poco más pequeño pero no menos majestuoso que acaparó toda mi atención. “Es el Risco de la Nava” dijo alguien a nuestro lado. “¿No nos harás subir también allí verdad?”, preguntó un jadeante Moscardó. No, no es necesario por hoy, aunque subiremos algún día y me atrevo a asegurarte que hasta allí van a subir muchos españoles."

Vista del Altar Mayor desde donde eligieron el Risco de la Nava a 3 kilometros.

 

DECRETO DE FUNDACIÓN

DECRETO de 1 de abril de 1.940,disponiendose alcen Basílica, Monasterio y Cuartel de Juventudes, en la finca situada en las vertientes de la Sierra del Guadarrama (El Escorial), conocida por Cuelgamuros, para perpetuar la memoria de los caídos de nuestra gloriosa Cruzada.


La dimensión de nuestra Cruzada, los heroicos sacrificios que la victoria encierra y la trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya, no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos con los que suelen conmemorarse en villas y ciudades los hechos más salientes de nuestra Historia y los episodios gloriosos de sus hijos.
Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos, que desafíen al tiempo y al olvido, y que constituyen lugar de meditación y de reposo en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que les legaron una España mejor.
A estos fines responde la elección de un lugar retirado donde se levante el templo grandioso de nuestros muertos que, por los siglos, se ruegue por los que cayeron en el camino de Dios y de la Patria. Lugar perenne de peregrinación, en que lo grandioso de la naturaleza ponga un digno marco al campo en que reposan los héroes y mártires de la Cruzada.
Por ello, previa deliberación del Consejo de Ministros,

DISPONGO

Artículo primero. Con objeto de perpetuar la memoria de los que cayeron en nuestra gloriosa Cruzada, se erige como lugar de reposo, donde se alcen la Basílica, Monasterio y Cuartel de Juventudes, la finca situada en la vertiente de la Sierra del Guadarrama, término municipal de El Escorial, conocida hoy con el nombre de Cuelgamuros, declarándose de urgente ejecución las obras necesarias al efecto y siéndoles de aplicación lo dispuesto en la Ley de 7 de octubre de mil novecientos treinta y nueve.
Art. 2º Los gastos que originen la compra del lugar y la realización de los proyectos serán con cargo a la suscripción nacional, que quedará, en la parte que le corresponda, sujeta a este fin.
Art. 3º Por la Presidencia del Gobierno, se nombrará la Comisión o Comisiones necesarias a fin de dar, en el menor plazo, cima a esta obra.
Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en el Pardo, a primero de abril de mil novecientos cuarenta.

FRANCISCO FRANCO

Boletín Oficial del Estado num. 93, de 2 de abril de 1.940

COMIENZAN LAS OBRAS

En 1.942 comienzan las obras y en 1.958 quedó terminado todo el monumento e inaugurado el 1 de abril de 1.959 aunque fue abierto al público el uno de agosto de 1.958. Por el paso de un coche con dos ocupantes cobraban 50 pesetas. Las motos pagaban 25 pesetas. Los autocares de menos de 25 plazas 400 pesetas y los de más de 40 plazas 700 pesetas. Se hacían precios reducidos a colegios y otras excursiones y los peatones y ciclistas gratis.El funicular de subida a la Cruz no funcionaría hasta 1.976.

LOS JUANELOS

Una vez rebasada la puerta de entrada al Valle tras un ligero ascenso se llega al lugar de Buenavista y a ambos lados del camino se levantan dos columnas cilíndricas de 12 metros de altura y 1,5 de diámetro y un peso superior de cincuenta toneladas.

Fueron labrados en el siglo XVI, en tiempos de Carlos I por el ingeniero cremonés Juanelo Turriano, destinados como contrapeso de los artilugios destinados a elevar el agua desde el río Tajo hasta las partes más altas de la ciudad de Toledo, el Alcázar y la Catedral. Abandonados a asu suerte, cuatro siglos después, los Juanelos fueron rescatados del olvido y han encontrado su mejor destino. Iban a ser centinelas de honor del Valle de los Caídos.

En 1.948 se decidió trasladarlos desde Nambroca (Toledo) hasta el Valle de los Caídos. Pero su enorme peso hizo difícil y lento su viaje. Fue preciso construir puentes. Fueron trasladados en góndolas del Ejército del Aire de veintidós ruedas. Al ser tan lento el traslado por los pueblos donde tenían que pasar sacaron coplas relativas a su traslado:

Los cantos de Juanelo

ya van andando,

llegarán a su sitio

Dios sabe cuando.

En 1.949 empiezan a llegar al Valle y el primero quedó levantado el día 2 de septiembre de 1.953, el segundo el día 23 y el 11 y 20 de octubre los otros dos.

Franco consideraba todo el Valle como un basílica natural, en la cual la iglesia estaba bajo la montaña y la Cruz en la cima del Risco de la Nava, a semajanza del Gólgota, donde murió Jesucristo y tiene las catorce estaciones del Via-Crucis que empieza cerca de los juanelos y termina en el crucero derecho de la Basílica, que representa el entierro de Jesucristo con la Virgen y Sn Juan Evangelista. Pensaron colocarlos a la entrada de la Basílica, pero por fin se eligió un punto de la carretera desde el que se percibe el Valle, poniendo un nota severa de grandiosidad en el ya impresionante acceso.

Un juanelo atravesado el Tajo camino del Valle de los Caídos en un Reo de 22 ruedas.

Puede verse en vídeo el traslado en el enlace al final.

LA EXPLANADA

La Explanada está formada por tres grandes espacios de alturas diferentes. El espacio central está a un nivel superior de los dos laterales al que se accede, además del acceso de la carretera, a través de estos por las escaleras correspondientes.

La explanada está construida con parte del material extraido del vaciado y ensanchamiento de la Basílica, de la que se extrajeron 130.000 metros cúbicos.

En la explanada posterior está el Monasterio y la Hospedería. Están unidos por arcadas. el conjunto tiene 300 metros de largo por 150 metros de ancho.Los monjes benedictinos residen en el edificio Sur del Monasterio, cerca de la Cruz.Tienen una biblioteca especializada en ciencias religiosas de unos 40.000 volúmenes. Junto a la Hospedería está la biblioteca de ciencias sociales de unos 20.000 volúmenes. Al otro lado están los niños cantores donde viven en régimen de internado y realizan estudios de educación general básica.

El Valle de los Caídos desde el puente a unos 3 kilómetros.

LA ARQUERÍA

La Arquería está formada por doce arcos que se abren a cada lado de la puerta. Los dos brazos se desenvuelven desde la puerta de entrada creando un espacio circular formado por seis arcos y terminan en unas pilastras de forma trapezoidal en las cuales están dos escudos de España girando luego para abrirse en forma horizontal perpendicular a la Basílica.

Inicialmente el proyecto de Pedro Muguruza fue el de Exedra y los brazos tenían cinco arcos y el acceso de entrada a la Basílica tenía que ser totalmente asimétrico. No acababa de lograr la fuerza que el Monumento requería y fue modificado, transformando la Exedra en Arquería, teniendo que desmontar parte del Risco para dar el fondo necesario.

En la Arquería los casetones verticales de los arcos macizos están forrados de mármol negro pulimentado. Pensaron que fuesen inscritos los nombres de todos los caídos enterrados en la Basílica. El material que se utilizaría sería el bronce pulido. La dificultad que se presentó para conocer con rigor el nombre de todas las personas y de cada uno de los restos recogidos en fosas comunes, y también debido a la lentitud del traslado, para los que las familias habrían de dar su consentimiento, hizo que se desistiese de esa idea.

La Arquería representa los brazos abiertos, en señal de reconciliación, invitando a penetrar, dar culto a Dios, rezar por los caídos y contemplar sus inmensos tesoros, entre ellos, la bóveda y los tapices, además de contemplar la impresionante construcción.

Vista de la fachada principal.

LA PUERTA

La puerta de asceso a la Basílica es de bronce de 10,40 m. de altura y 5,80 m. de anchura y 30 toneladas de peso. En ella están representados en el primer cuerpo los doce apóstoles con un artículo del Credo y los quince misterios del Rosario, obra del escultor Fernando Cruz Solís. Fue proyectada por el segundo arquitecto Diego Méndez González.

El proyecto realizado por el primer arquitecto don Pedro Muguruza Otaño consistía en una puerta de estilo barroco, en el arco de medio punto estaban representados los doce apóstoles con el apóstol Santiago en el centro.

En el proyecto presentado por el segundo arquitecto don Diego Méndez trataba de buscar la sencillez y la fuerza de líneas su mayor valor, con arco de medio punto y dovelas almohadilladas.

LA PIEDAD

La Piedad corona la entrada frontal de la Basílica. Representa la décimo-segunda estación: El Descendimiento. Jesús en brazos de María. La escultura esta formada por piedra negra de Calatorao(Zaragoza). Está formada por unos ciento cincuenta grandes bloques de piedra.Sus dimensiones son de 12 metros de largo por cinco de alto y su peso de es 225 toneladas. La obra es de Juan de Ávalos, igual que las ocho de la base de la Cruz.

El diseño de la escultura fue realizada en Madrid. Hicieron varios diseños, alguna de ellas a tamaño real. Para ello tuvieron que utilizar 14 toneladas de madera y 35 de arcilla. Una vez diseñada era cortada en bloques como un puzle y servían de modelo para pasarlo a la piedra, después los bloques eran llevados al Valle para instalarlos.

La representación de Cristo Yacente, está ligeramente incorporado y sostenido por su Madre que le contempla es de un gran patetismo. Los ojos de la Virgen emanan un serena dulzura. La situación de la escultura a corta distancia de donde está situada la Cruz, contribuye, junto con sus dimensiones, a provocar una reacción en el ánimo del espectador menos creyente.

La Piedad. La XIIIª estación del Viacrucis: Jesús en brazos de María.

Víacrucis, 31-03-2012. Camino hacia el Altar Mayor.

Páginas de interés:

TRASLADO DE LOS POSTES DE JUANELO

lhttp://www.vki2.net/

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