<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> El Valle de los Caídos.

ZONA DE TRANSICIÓN

Rebasada la puerta del atrio se accede a la zona de transición, un espacio de 11 metros y hay que bajar ocho escalones para llegar a la reja de la Basílica. A los lados están dos esculturas que representan los arcángeles, obra de Carlos Ferreira. Están hechos de cañones de la Guerra Civil.

Carlos Ferreira, llamado por alguno "Domador de volúmenes" se propuso algo más que adaptar la superficie de los cueros a formas imitativas; de los que se trataba era de obligar a los volúmenes a producirse y a desvelar la belleza de los seres. Ferreira, no representó dos figuras humanas, sino dos ideas de fuerza y perennidad. Las dos figuras representan dos guardianes, en actitud tensa, sus manos empuñan el pomo de una espada que se hinca en el suelo. Las alas hacia arriba, los brazos hacia adelante, montan guardia permanente. El escultor supo dar vigoroso aliento a estas figuras de bronce.

A los pies de los arcángeles, dos grande onchas de piedra ofrecen el agua bendita al entrar en el templo.

Inicio Portada